martes, 24 de mayo de 2011

Mis conclusiones - 22M

Hola, amigos,
Ya os lo contaba (en acerca de...): he votado el domingo 22 de mayo en las elecciones locales.
Me voy a permitir escribir mis reflexiones sobre los resultados, sin presumir de original, aunque no lo sé fehaciente, porque es imposible hablar con todos.

Primero. Me parece que para la gran mayoría de los ciudadanos ha sido difícil separar lo que es regional y local de lo que es nacional.
Comprensible por un lado, aunque me lleva directo a la conclusión de ¿Por qué se duplican muchas responsabilidades (con todo el desperdicio de gasto, tiempo y efectividad que eso conlleva)? Así tendríamos miles de millones de dinero público para proyectos que construyen vida, no en salarios (ni pensiones, ni beneficios o gastos) de políticos.
Y, ya puestos, todo el dinero que se gasta en elecciones - ¿Por qué separar cuatro regiones del resto – aún cuando en esas mismas comunidades ha habido elecciones para las locales? ¡Otra oportunidad de ahorro!

Segundo, y como efecto directo de la primera conclusión: la gente quiere un cambio.
Ah – pero eso del cambio no me cuadra en dónde se consolidan partidos, o incluso amplían su mayoría.
A saber, aún cuando en muchos casos se presentaban las promesas de 2007 en los programas 2011 (con alardes publicitarios de estrellato). Digo yo, si se repiten entonces no se han cumplido y esto, ya de por sí – al menos para mí – merece un voto de castigo: ¿No has cumplido? Pues fuera.
Y más. Si a los trabajadores en muchas empresas nos miden por objetivos (y Merkel pide a gritos que las subidas salariales de los empleados así sean), pues a los políticos (que son personas y asalariados, o sea con un trabajo) – lo mismo. Si no han cumplido (y se debería de medir año tras año) – bajada de salario y nada de beneficios. ¡Piensa en el gran ahorro!

Tercero. La corrupción no importa.
Y esto es muy preocupante, de verdad. Qué los partidos hayan permitido personas en las listas con indicios de corrupción (o incluso en proceso judicial) ya es más que penoso y vergonzoso: los partidos muestran que para ellos la corrupción no es nada, y arropando a estas personas incluso alimentan este virus.
Pero lo que es más asombroso, es que la gente les haya votado: ¿Quieres llevarte mi dinero? Pues toma – e incluso te doy más.
¿Virus? Porque no importa que sean dos o tres trajes o una caja de chocolates (para algunos, algo muy pequeño y no grave). El tema es que ¡no debería de existir! Si se hace una vez, y no pasa nada, el virus, la tentación, crece.

En Andalucía, al menos, y no ha sido así en muchas CCAA con casos de corrupción, la gente ha votado por otro partido. Pero como todos sabemos, PSOE/PP – no hay diferencia. Estos, cada vez que se les pregunta a cada uno sobre sus casos de corrupción, responden – no ya arrepentidos ni con promesas de limpieza - ¡No! Responden apuntando al otro. Como si la existencia de otro mal eliminase el primero.
Si en Castellón el nuevo Alcalde se alardea y públicamente dice que Fabrá sigue “vivo”, a coros y aplausos – o sea es bueno robar, ¿Cómo podemos confiar en que el dinero de sus ciudadanos no será utilizado para ganancias propias del Alcalde/partido, o sea, no habrá corrupción?
La única forma de abolir la corrupción, este lastre no solo de la economía española (y sus proyectos) sino de la credibilidad de los políticos (y de los ciudadanos), es la transparencia. Ó sea, todas las finanzas, los presupuestos, la financiación, las cuentas contables, etc., de los gobiernos regionales y locales tendrían que estar disponibles al público. ¿Y qué mejor manera de realizar proyectos que realmente quieren los ciudadanos, sino es de definir por ley que el 20% ó 30% de los presupuestos regionales y locales será puesto a consenso sobre los proyectos por parte de los ciudadanos? La inclusión de la ciudadanía en la gobernabilidad de sus pueblos/ciudades y regiones garantizará la transparencia y se ejecutarán proyectos que son de utilidad, no por capricho o por ego, como son proyectos de aeropuertos o los gastos astronómicos en el palacete en Madrid, por ejemplo.
No me he inventado esta sugerencia. No. Y realmente funciona.

Frances Moore Lappé en su libro de 2010, “Toma las riendas ¡YA! – Claridad, creatividad y coraje en un mundo que se ha vuelto loco”, nos habla de una nueva forma emergente de deliberación ciudadana en las decisiones públicas claves.

“Comenzó en Brasil, donde los ricos han tenido un estricto control sobre la asignación de los fondos de la ciudad. Para quebrantar este dominio, en 1990, miembros del Partido de los Trabajadores del Brasil – ahora uno de los más grandes – idearon “la elaboración participativa del presupuesto”, un proceso en donde hasta una quinta parte, es decir, el 20% del de los recursos de un pueblo o ciudad, es asignado a través de un proceso en varias fases, en las que tienen lugar deliberaciones cara a cara entre los vecinos.
Esta iniciativa nació en Porto Alegre, al sur del Brasil, donde unos cien mil ciudadanos han participado hasta la fecha en este proceso. En consecuencia, la cuota de recursos destinados a los barrios más pobres de la ciudad y a los programas de asistencia a los menos favorecidos ha ido creciendo.
¿Otro beneficio?  La notable disminución de la corrupción gracias a la mirada vigilante de tantos ciudadanos. En 2003, visitando un barrio cerca de Porto Alegre, me maravilló ver un gran centro comunitario así como una escuela y una clínica, todos nuevos. Al preguntar cómo habían financiado aquello me contestaron sonrientes que menos corrupción significa más dinero para la comunidad. Además, el nuevo sistema participativo muestra una mayor eficiencia gubernamental: en 1988 un dólar administrativo en Porto Alegre se convirtió en tres dólares que se empleaban en servicios; diez años más tarde un dólar aportaba el valor correspondiente a siete dólares.”

En Madrid, el libro se puede conseguir en: La Fundación Proyecto Dorado, Atención Integral del Cáncer; c/Martínez Pagé 8, 28029 Madrid – Metro Ventilla/Pza Castilla. Aprovecha para conocer la gran labor de ayuda y prevención que esta fundación presta.
Me podéis contactar por email – tomalasriendas@gmail.com

Karin Hammill

¡¡Bienvenidos!!

Creo que nadie esta satisfecho con lo que esta pasando en el mundo... esto es una forma de compartir ideas, reflexiones, y unirme a todos que ya tienen en marcha algo parecido (por los seis grados) ... y ¡hacer el cambio que nosostros queremos que tenga lugar!